En el suelo, comiendo nopales al lado de un nogal,

en el petate sangre y sal,
en mis heridas, el óxido de un puñal
y una entrada de bala que parece garrafal.
Fumando pasé la noche en el corral,
preparando mi rifle para batalla tan brutal,
con mi pistola y fuete en mano, como todo un caporal,
salí a decirle a nicha que me iba al aguajal.
Mi silueta se disolvió en ese gran maizal,
con mi fuete y mi pistola, fajadas como todo un liberal,
quiero tierra pá mi pueblo, quiero carne en el comal,
quiero a todos con riqueza y regresar al popotal.
En el petate, sangre y sal,
en las tierras de los ricos, un movimiento anormal,
toman las balas dirección en medio del aguajal,
VIVA LA REVOLUCIÓN CABRONES, es mi grito inmortal.
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